Filosofía Uróboros arquitectura

 

Uróboros, del griego ourobóros (οὐροβóρος), es un símbolo presente en diversos textos de religiones mistéricas del mundo antiguo. Se traduce como “la serpiente que se come su propia cola”. Pero la etimología y la semántica carecen de importancia frente al lenguaje simbólico, donde surgen múltiples significados: la lucha eterna, el ciclo de los elementos, su destrucción y renacimiento, el tiempo mismo y su infinitud. Estamos ante un símbolo que trascendió culturas, religiones, épocas y lugares.

 

Para nosotros, el significado del uróboros es intrínseco al desarrollo de nuestra arquitectura: el esfuerzo eterno y el eterno retorno. Desde la concepción del diseño y sus esbozos hasta la materialización y el volver a empezar, cada proyecto es un ciclo que involucra al equipo creativo de diseñadores, artesanos y especialistas. Todos confluyen en una arquitectura de líneas clásicas, simples y de evocación vernácula, donde el paisaje es el lienzo para la madera, nuestra protagonista absoluta, como lo fue en el Chile de nuestros ancestros.

El revestimiento en madera carbonizada, yakisugi, es en esencia un uróboros, y su proceso de fabricación también lo es. La calcinación dota de vida y propósito a las coníferas en estado puro, transformándolas en un elemento de terminación interior o exterior. Un cambio suscitado por la destrucción abrasadora del fuego da como resultado una nueva creación, un nuevo comienzo. Este nunca es igual, ya que cada tabla es absolutamente diferente en su craquelado, convirtiendo cada proyecto en una obra única.

Mirko Grandón

Arquitecto, Uróboros Arquitectura